Revisitando Vanquish: Una partida más

 Una vuelta al frenético shooter aprovechando su salida en PC

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Vanquish es, definitivamente, mi juego favorito de Platinum Games. No es poca cosa pues (casi) todo lo que toca la compañía se convierte en una obsesión para mi, pero solo otro icónico como Bayonetta podría llegar a compararse con el juego de Shinji Mikami. Es una sensación extraña, pues el género del hack and slash es de mis preferidos mientras que los shooters, ya sean en primera o tercera persona, no me llaman especialmente la atención, pero supongo que siempre hay excepciones.

Hoy, coincidiendo con el lanzamiento de Vanquish en Steam, me parece el momento ideal para hablar de un gran juego que, por desgracia, no tuvo la atención que merecía. Aunque, por suerte, parece que los usuarios de PC van a dar al título el reconocimiento en ventas que se le debía desde hace años.

Empezaré hablando de la trama, no por lo interesante que pueda ser, sino más por quitarme un peso de encima. Si esperas un guión elaborado, evita este juego, pues aunque la premisa de una guerra mundial/espacial en el futuro contra Rusia suena bastante bien, el juego no profundiza en su rimbombante historia, ni tampoco se lo propone. Vanquish no busca engancharte con sus temas, prefiere optar por una ruta más honesta, dar escenas espectaculares, donde sus personajes se puedan lucir, acordes a la actitud chulesca del juego. Ya que tocamos los personajes, aquí si que hay algo que remarcar, pues aunque los nombres importantes que nos encontraremos se pueden contar con los dedos de una mano, los personajes destacables lo son por su personalidad marcada. Son clichés con patas, no os confundáis, pero menudos clichés y que bien llevados. Como no remarcar a nuestro protagonista, Sam Gideon, y a su enorme carisma marcada por pequeños detalles como sus poses a la hora de disparar con el tiempo ralentizado o la peculiar habilidad de fumarse un cigarro para distraer a sus enemigos, o por simple gusto, en plena batalla.

Y ya que hablamos de habilidades, hablemos de la jugabilidad. Realmente, cualquier amago de describir porque se siente tan bien jugar a Vanquish sería un fracaso rotundo en manos de cualquiera. Lo importante es saber que el juego nos permite, y sugestiona, a jugar con estilo. Ralentizar el tiempo o propulsarnos para ganar velocidad es útil, y mucho, pero son solo una parte del todo. En ningún momento debes estar quieto. Si estás acostumbrado a jugar esperando detrás de una cobertura a que tu enemigo asome la cabeza, olvídate. Es cierto que hay coberturas y que la táctica se puede llevar a cabo, pero la agresividad de la IA, sobre todo en dificultades altas, junto con el delator porcentaje de tiempo pasado en coberturas que aparece en las pantallas de puntuación, nos indican que hay otro camino no solo mejor, sino también más gratificante de jugar. Por poner un ejemplo de sus espectaculares posibilidades, ejecutar un ataque físico tras un dash y rematar al enemigo ralentizando el tiempo (pues por el golpe físico se recalienta el traje e íbamos a quedar sin nuestras habilidades por unos segundos más tarde igualmente) es increíble y es algo que nunca llegaremos a experimentar si nos ocultamos eternamente tras la cobertura de turno.

Los niveles son otra historia, pues tanto su sobresaliente diseño como su adecuado orden en la campaña, para que siempre haya variedad, son ambos objeto de estudio. Aburrirse jugando a Vanquish es totalmente imposible, ya sea tu primera partida o la cuarta vuelta consecutiva. La sorprendente variedad de situaciones con escasos pero inteligentes recursos solo podía ser resultado de la gran mente de Shinji Mikami, dando lecciones de diseño en todas las épocas y géneros como pocos más. Si alguna pega hay que poner, serían las algo largas secciones donde debemos usar el rifle francotirador que, aún aportando poco, sirven como un pequeño descanso entre toda la acción. No quiero mencionar los desafíos o la campaña en su más alta dificultad, pues estaríamos casi hablando de otro juego distinto que solo con esfuerzo se puede llegar a entender. Pero ese esfuerzo merece la pena, pues lo que antes nos parecía bueno se hará perfecto gracias a los detalles que no se ven a simple vista pero siempre están presentes.

También hay jefes, no una cantidad descomunal, pero con una calidad envidiable por cualquier desarrollador. Cada uno es un nuevo reto que te obliga a inventar nuevas formas de reaccionar, otras estrategias que formar y una satisfacción indescriptible al derrotarlos. Especial mención al jefe final, pues aunque narrativamente hubiera pegado mejor cierto combate que nunca llega a culminar, jugablemente pocos momentos he experimentado así de intensos en mi vida, con ese QTE a mitad de batalla que por un momento me metió dentro del cuerpo del protagonista más de lo que ninguna realidad virtual ni tecnología avanzada conseguirá lograr nunca.

Pasando al tema de los QTEs, lo cierto es que hay bastantes hay bastantes, especialmente cuando luchamos contra jefes, pero son de los mejores que se han visto en la historia del videojuego poniéndose al nivel de titanes como God of War sin ningún problema. Pues no solo no son abusivos y se dan como resultado de un esfuerzo por parte del jugador con anterioridad, sino que nos proporcionan animaciones impresionantes que ejecutamos a través de nuestras manos en una sincronización perfecta, un baile impoluto que va más allá del mando y la pantalla, una danza cara a cara entre tú y el juego.

¿Seguís con dudas? Pues por si fuera poco Vanquish está a tan 20 euros en Steam, e incluso menos si tenemos ya Bayonetta, y podemos jugar como nunca antes, con resolución y framerate ilimitados, llegando a la destructora combinación de 4K y 144 fps que solo los más afortunados podrán conseguir y solo los más fuertes lograrán resistir.

Es una lástima que su segunda parte, que se sugería explícitamente al final del juego, nunca vaya a existir debido a las malas ventas iniciales y a la posterior marcha de Shinji Mikami de Platinum Games. Esperemos que unos buenos números en Steam hagan recapacitar a Sega y la fantasía se haga realidad. Mientras tanto, hoy es un gran día para darle otra vuelta más a Vanquish.

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1 comentario

  1. Espectacular juego. No recuerdo una sensación igual a la que me provocaba Vanquish de PS3.

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