Analisis Sekiro: Shadows Die Twice

La nueva obra maestra de Hidetaka Miyazaki y From Software

Llevo horas intentando vencer a mi enemigo, se me terminaron las sanaciones, no puedo huir. La frustración trata de apoderarse de mí, respiro profundo y observo detenidamente sus movimientos como realizando una danza de la que tengo que ser participe, se acerca cada vez más. En ese momento algo hace click en mi cabeza, se cuándo esquivar, cuando saltar, cuando repeler su ataque y cuando atacar, con una coordinación física y mental de la que no me creí capaz, logro agotar su barra de postura, encuentro una apertura para acabar con él y no desperdicio mi oportunidad. Mi katana atraviesa su cuerpo y salpica su sangre por el suelo; suelto un suspiro lleno de adrenalina, euforia y felicidad, mientras que en mi mente solo está un pensamiento clavado, valió la pena cada maldito segundo. Esta sensación solo me la podría haber dado un juego de From Software, y este es su juego más reciente. Pues bien, es hora de hablar de Sekiro: Shadows Die Twice.

Esperamos varios años para ver en que estaba trabajando Hidetaka Miyazaki y su equipo de From Software. Después de muchas especulaciones con el teaser que revelaron en The Games Awards del 2017, e incluso después de que nos mostraran trailers sobre el juego con toda esta vibra japonesa de samuráis, ninjas, etc… ninguno de nosotros sabía que esperar de Sekiro: Shadows Die Twice y mucho menos cuando supimos que este juego se estaba realizando en colaboración con Activision, pero me alegra decirles amigos que todas nuestras incertidumbres fueron en vano.

Si bien existía la duda acerca de si Activision metería mano al desarrollo, arruinando la genialidad de este estudio, o si al querer despegarse tanto de sus antiguos títulos From Software perdería el camino y nos entregaría un producto mediocre. Este estudio vuelve a demostrar que son referencia de calidad y fina manufactura a la hora de hacer videojuegos.

La sanguinaria aventura del lobo de un solo brazo

La forma en la que se narra la historia, es una de las grandes diferencias entre los títulos pasados de este estudio y Sekiro: Shadows Die Twice. From Software quiso dejar muy claro que este juego es un punto y aparte de lo que habían hecho hasta ahora, ya que es el primero donde se tiene un protagonista como tal. Con una personalidad definida, una voz propia y un motivo por el cual se ve envuelto en toda esta trama llena de acción, traición y sed de venganza.

El Lobo, como se le conoce a nuestro personaje principal, perdió a toda su familia cuando era un niño en una de las guerras que se disputaron durante el periodo Sengoku. Fue adoptado por un guerrero Shinobi que lo encontró en el campo de batalla, adoctrinándolo bajo el código de hierro por el que este se regía y entrenándolo exhaustivamente hasta que llegara a ser un gran guerrero.

Poco tiempo después de jurarle lealtad a su amo este es raptado, y es tarea del Lobo traerlo de vuelta a toda costa, pero al tener poca experiencia este es derrotado fácilmente perdiendo su brazo izquierdo en el proceso. De alguna manera sin tener certeza de que ha ocurrido El Lobo sobrevive y ahora posee un brazo prostético, con la determinación de recuperar a su amo y obtener su venganza, este emprende su viaje que resulta ser mucho más complejo de lo que parecía en un principio.

Un Japón hermoso e intrigante.

La historia se desarrolla en una re-imaginación del Japón feudal, que combina lugares y hechos reales con criaturas sacadas del folklor japonés. Como ya nos tiene acostumbrados, From Software nos entrega un mundo que fácilmente se podría catalogar como un personaje más por la riqueza que tiene,  todas las zonas del mapa se encuentran interconectadas, esto nos da el sentimiento de que estamos en un mundo real y extenso, el cual apremia a aquellos que se aventuran a explorar todos sus rincones.

Hablando de la exploración, es algo que se siente sumamente natural. Más de una vez al volver a pasar por un mismo lugar, encontraras algo que no notaste por una u otra razón y que te puede llevar a una zona completamente nueva o a un ítem valioso.

Esto nos habla del gran trabajo en diseño de niveles que tiene este juego, al usar su brazo prostético no solo como una valiosa arma, sino que también como herramienta exploración imprescindible para llegar a ciertas zonas del mapa. Queda más que claro que From Software se enfocó en darle un diseño muy vertical al juego tanto para recorrer el mapa como para la aproximación a los enemigos.

La representación artística del Japón antiguo es cautivante y muy variada, podrás admirar hermosos paisajes llenos de árboles de sakura, castillos inmensos sobre montañas nevadas, cavernas oscuras y hasta templos budistas. El cuidado a los detalles que le dieron raya en lo absurdo, valla podemos ver incluso como se refleja el sol en el sable de El Lobo, y si bien el motor gráfico ya se siente un poco viejo, podemos apreciar como un buen diseño de arte es mucho más importante que un motor con graficas hiperrealistas. Simplemente, el mundo que Miyazaki creo es grandioso.

El apartado musical del juego también es excelso, las composiciones que Yuta Kitamura logro combinando instrumentos japoneses con la vibra de la saga de Darksouls es impresionante. No solo las melodías de los jefes son épicas y memorables, si no que al estar explorando en áreas abiertas podemos escuchar sonidos suaves de flautas y otros instrumentos de cuerda, lo que genera una mayor inmersión en el mundo. Las voces de los personajes quedan muy acorde y no se sienten fuera de lugar, además que el trabajo que los actores realizaron con la interpretación de los diálogos resulta muy satisfactorio.

El camino para ser un maestro Shinobi

En Sekiro: Shadows Die Twice te encontraras con una gama de armas y herramientas de combate muy variadas, las cuales tendrás que utilizar sabiamente para derrotar a los enemigos implacables que te arroje el juego. Al comienzo El Lobo solo cuenta con su katana y su brazo prostético, el cual tiene integrado un gancho para treparte a ciertos árboles o superficies predefinidas, pero a medida que avances podrás encontrar artefactos que mejoraran tu brazo, dándote más opciones a la hora de la batalla, desde las clásicas estrellas ninja o shurikens, hasta un hacha corta para derribar a tus enemigos y una sombrilla que te puede servir como escudo.

Todas las herramientas que le integres a tu brazo a lo largo del juego están ligadas a los emblemas espirituales, estos son un ítem consumible que te puedes encontrar a lo largo del mapa o que en su mayoría de los casos dejan caer los enemigos cuando los derrotas. Cada herramienta tiene un costo específico de estos emblemas y El Lobo solo contara con una cantidad limitada de ellos, por lo que debes saber cuándo utilizar estos recursos para no quedarte sin nada en medio de una pelea importante.

El estilo de combate del juego es muy particular, este tiene una fuerte influencia del kendo, un arte marcial japonés que se enfoca mayormente a encontrar una apertura en la guardia del oponente para asestar un golpe con sus sables de bambú. Pero no olvidemos que tu personaje es un ninja o Shinobi, los cuales son muy rápidos y se valen de cualquier cantidad de trucos necesarios para ganar. El Lobo se siente ligero al momento de correr, saltar o esquivar, pero cuando estas atacando a tu enemigo y chocan sus espadas, puedes sentir la fuerza del impacto que los hace retroceder uno del otro.

Sekiro: Shadows Die Twice a diferencia de sus hermanos mayores Darksouls y Bloodborne, no cuenta con una barra de stamina, por lo que podrás atacar, esquivar y cubrirte todo lo que quieras. En lugar de eso se emplea una barra de postura, la cual se ira llenando conforme bloquees los ataques enemigo o el enemigo bloquee los tuyos.

Solo hay dos formas de evitar que aumente esta barra, la primera es evitando que el enemigo te alcance con uno de sus ataques y la segunda es realizando un bloqueo en el momento preciso, también conocido como parry, aunque esta última no solo evita que tu barra de postura aumente, sino que también aumenta la del enemigo. Hay que tener muy en cuenta la barra de postura, ya que si esta se llena, el personaje quedara vulnerable para recibir un golpe fatal, esto aplica tanto para ti como para tu enemigo.

Conforme derrotes enemigos iras recibiendo dinero, experiencia, el dinero te sirve para comprar consumibles como materiales de mejora para tu brazo, dulces que aumentan tu ataque, defensa o postura, y algunos otros más especiales. Por otro lado la experiencia se ira acumulando hasta que se llene tu barra dándote así un punto de mejora, los cuales puedes invertir en alguno de los árboles de habilidades que tiene El Lobo, siempre y cuando te encuentres en una estatua del escultor. Las estatuas del escultor se encuentran esparcidas por todo el mapa del juego, funcionan como puntos de guardado,  tienda de mejoras y para realizar fast travel o viaje rápido entre ellas.

En estas estatuas puedes aumentar tu ataque, vitalidad o gastar tus puntos de mejora. Es importante recalcar que la única forma de subir tu ataque es mediante ítems que recibes de ciertos enemigos poderosos, así que adiós a ir a matar a los mismos enemigos un millón de veces para subirte de nivel y acabar con los jefes más fácilmente, ahora depende enteramente de tu habilidad.

Si decides gastar tus puntos de mejora puedes tener acceso a nuevas técnicas, tal y como aumentar la curación que recibes, que disminuya menos tu barra de postura al bloquear, que aumente el daño que haces después de un bloqueo preciso, entre otras. Además que a lo largo del juego encontraras algunos ítems importantes que desbloquearan nuevos árboles de habilidades, esto nos da una gamma muy extensa de personalización para El Lobo, haciendo que cada quien pueda comprar las habilidades que mejor se acoplen a su estilo de juego.

Shadows Die Twice

Una de las mecánicas más importantes en el juego, tanto a nivel del gameplay como de la narrativa, es la resurrección. Al poco tiempo de iniciado el juego te darán la opción de revivir en el punto exacto en el que tu enemigo te venció, dándote esa segunda oportunidad de arremeter contra él o de escapar a un lugar más seguro y curarte.

Podríamos pensar que con esta habilidad el juego se rompería, ya que solo basta con estar reviviendo cada que te derroten y listo, pero esto no es así porque tienes una cantidad limitada de resurrecciones, además que cada que resucitas se incrementa la posibilidad de que recibas un ítem peligroso, este bloquea misiones secundarias o Quest y también te hace más propenso a recibir el ya infame castigo de From Software por morir. En este juego si mueres pierdes la mitad de tu barra de experiencia y la mitad de tu dinero acumulado.

Así es, en este juego no podrás morir y regresar con cuidado al lugar que fuiste derrotado a juntar tus monedas o experiencia como pasaba en los SoulsBorne, aquí si te mueres pierdes la mitad de todo y se acabó. Existe algo llamado Unseen Aid o ayuda invisible, el cual es un porcentaje que representa la probabilidad de que no pierdas tus valiosos puntos a la hora de morir, este porcentaje disminuye cada que recibes uno de los ítems peligrosos que mencionamos antes, he aquí el por qué debemos pensar muy bien si es necesario revivir o no.

Sello de calidad From Software

Sekiro: Shadows Die Twice es sin lugar a duda el mejor juego de acción y aventura que he visto en años. La adrenalina que se siente al combatir con los enemigos solo es superada por la satisfacción de derrotar a uno de sus implacables jefes. Las mecánicas refinadas de este juego son el resultado de años de experiencia de From Software con el género y estoy seguro que, así como los títulos antecesores, este será un estandarte que muchos estudios usaran de referencia para crear nuevos proyectos. Lamentablemente este no es un juego perfecto, al menos en la versión de Xbox One que es la versión que se usó para este análisis, presenta algunos problemas.

El juego tiene unos bajones de frame notorios cuando se acumulan muchos enemigos en pantalla, y no se diga cuando la zona del mapa tiene elementos como fuego, neblina, humo o cualquier efecto dinámico. Es cierto que esto no arruina la experiencia ni nada por el estilo, ya que son pocas ocasiones en las que esto ocurre, pero es algo un tanto molesto intentar correr desesperado de un puñado de barbajanes y que el frame rate se caiga por los suelos, costándote que te comas entero un golpe del enemigo. Al parecer From Software sigue teniendo problemas para optimizar este tipo de cosas y siempre habrá un Blindtown en sus juegos.

Otro problema muy notorio es el sistema para apuntar a un enemigo. Cuando fijas a un enemigo mediante la opción de lock-on, se supone que la cámara debe ajustarse para que no lo pierdas de vista, pero aquí si corres súbitamente o estas en un lugar cerrado la cámara rompe la conexión, y esos segundos que tardas en moverla manualmente para localizar a tu enemigo de vuelta te pueden costar la vida en muchas ocasiones.

Como ultima observación están sus pantallas de carga, estas no son tan largas como otros juegos y oscilan de 8 a 12 segundos, pero si estas atorado con un jefe que solo te muestra que tan rápido puede sodomizarte, se vuelven cansadas. En este juego vas a morir y vas a morir mucho, es por eso que las pantallas de carga pueden volverse algo que alimente más a tu frustración y ten den ganas de tirar la toalla.

Ya para finalizar les puedo decir que este es un gran juego a pesar de tener uno que otro problema, tiene una buena duración de entre 30 y 40 dependiendo tu habilidad, la rejugabilidad del título también es bastante llamativa por el hecho de que puedes pasarte el juego sin haber visto muchas cosas y posee cuatro finales diferentes. En mi opinión este es el mejor juego del estudio hasta la fecha en términos de desarrollo, lo recomiendo ampliamente y es un obligado para los seguidores de From Software. Si tú no tienes mucha tolerancia al fracaso y te desespera morir muchas veces, mejor déjalo pasar porque te puede frustrar demasiado. Sekiro: Shadows Die Twice te obliga a aprender sus mecánicas, memorizar sus patrones y hacerte bueno en él, por lo que la satisfacción que te da al ganarle bajo sus propias reglas es indescriptible.

Resumen
Sekiro: Shadows Die Twice es sin lugar a duda el mejor juego de acción y aventura que he visto en años. Tiene una buena duración de entre 30 y 40 horas, un mundo fantástico, una historia intrigante y música que te va a encantar. En mi opinión este es el mejor juego del estudio hasta la fecha en términos de desarrollo, lo recomiendo amplia mente y es un obligado para los seguidores de From Software.
Positivo
  • Mecánicas de combate excelentes
  • Gran diseño de niveles
  • Increíble diseño de arte
  • Música y soundtrack memorable
Negativo
  • Poca variedad de enemigos
  • Problemas de cámara
  • Caídas de frame rate
9.4
Increíble
Jugabilidad - 10
Duración - 9
Tecnología - 8.5
Diversión - 10

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